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Parte I

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Runas y Salud. Eihwaz

8 ene 2010






Veamos que nos susurra EIHWAZ.


Cuando Eihwaz o Eoh aparece del derecho nos avisa que aunque estemos acostumbrados a tener una salud de hierro, deberemos aprender a administrar nuestras energías. Dado que es esta la runa de la prudencia, en sí, lo que te está diciendo es que debes prestar mucha atención a tu salud ya que, al parecer, quizá has desatendido algunos aspectos vitales que podrían ser peligrosos a escala general. Esta runa, sumamente protectora, también te anuncia que no te iría nada mal, verificar, mediante analítica, cuál es realmente tu estado físico.



Invertida. Suele marcar con especial significación problemas de índole ocular y de visión. Dentro de la medicina chamánica se nos dice que cuando tenemos dolor o problemas de visión, significa que hay algo o alguien que no deseamos ver. La persona que tiene anomalías en la visión, habitualmente tiene problemas para efectuar enfoques objetivos sobre lo que acontece en su vida. Seguramente, por esto, ésta runa afecta mucho mas, cuando está invertida, a los temas de capacidad visual que cualquier otra.







Importancia de la Runas en nuestra salud


La salud es la base de nuestro bienestar, es armonía, por lo que las runas enfocadas a la salud, sirven (tanto en forma preventiva como reparadora) para desbloquear la posible desarmonía espiritual que hemos generado y que va pasando por nuestro cuerpo mental y emocional hasta llegar a nuestro cuerpo físico, manifestando enfermedad.


Tener buenos hábitos es básico, no sólo en el cuidado de alimentos, también cuidando nuestros pensamientos, emociones y comportamientos. Tenemos que buscar la armonía con la naturaleza y con todos los habitantes del universo. Perder la conexión con la tierra y el cosmos nos produce enfermedad.


Las Runas pueden ayudarnos a conectar con la buena salud. Cada una de ellas transmite una vibración diferente, enfocada a trastornos diversos de la salud. Tanto si las extraemos de su bolsa para buscar información respecto a nuestra salud como si las elegimos en función de nuestra necesidad, ellas nos hablan y nos dicen si el problema está en nuestra digestión, desequilibrios hormonales, tensión arterial ... y nos indica lo conveniente a realizar para ayudar a resolver el problema.




Cómo usar la Runa en la Salud


Puedes llevarla en la cartera, bolso ..., ponerla bajo tu almohada, o colocarla bajo un jarro de agua durante 1 hora y después ir bebiendo de ella.


También puedes visualizarla y experimentar su flujo de energía hacía ti y ser uno con Dios y el universo.


Siempre hay que usar el color verde para activar nuestras Runas para la salud.


Y recuerda: las runas reciben su fuerza de los dioses teutones. Cada esfera particular de la vida está asociada o regida por una divinidad rúnica:


Freya. Es la diosa asociada a los sentimientos.

Balder. Es el regente de la esfera espiritual.

Tyr. Cuando se trata de nuestras obligaciones o compromisos profesionales.

Thor. Nos ayudará a resolver conflictos personales y las desavenencias de todo tipo.

Heindall. Intervendrá ejerciendo una influencia positiva, si sufrimos desengaños, nos sentimos confundidos o creemos estar siendo objeto de la malicia.

Odín. Es la divinidad que protege nuestro espíritu creativo.


Sirva para la Luz.


Mitología Nórdica. La Creación del Hombre y la Mujer.

15 dic 2009


Odín, Hoenir y Lodur creando a Ask y Embla. Ilustración de Lorenz Frolich




Aunque los dioses habían diseñado desde el principio Midgard o Manaheim, como la morada del hombre, todavía no existían seres humanos que lo habitaran.



Un día, Odín, Vili y Ve, según unas fuentes, o bien Odín, Hoenir y Lodur, iban andando por la orilla del mar y se encontraron con, según fuentes, dos árboles, el fresno (Ask) y el olmo (Embla) o con dos bloques de madera toscamente tallados con forma humana. Los dioses contemplaron en silencio y totalmente asombrados la madera inerte. Odín, percatándose del uso que se le podría dar, les dotó de almas. Vili o Hoenir les concedió el movimiento y los sentidos y Ve o Lodur contribuyó con sangre y una complexión saludable.



Dotados así de habla e intelecto, y con poder para amar, esperar y trabajar, y con vida y con muerte, a los recién creados hombre (Ask) y mujer (Embla) se les otorgó la libertad para gobernar Midgard a su deseo.



Lo poblaron gradualmente con su descendencia, mientras los dioses, recordando que habían sido ellos los que los habían dotado con vida, se interesaron muy especialmente en todas sus actividades, velando por ellos y concediéndoles con frecuencia su ayuda y protección.






Ask y Embla. Escultura de Timothy Schmalz

Runas y Salud. Othalaz.

11 dic 2009




Veamos que nos susurra OTHALAZ.


Representa las pocas posesiones y las tierras, por lo que nos habla de la aridez del cuerpo y de su falta de agua. Es decir, nos invita a beber muchos líquidos, especialmente agua, zumos e infusiones, hidratar la piel y someternos a alguna que otra terapia de limpieza así como a un posible tratamiento dermatológico. La runa dice que lo hereditario toma protagonismo, y que podrían aparecer dolencias relacionadas con las padecidas por parte de nuestros progenitores o antepasados. Este símbolo efectúa la advertencia del delicado estado de salud que pueden padecer los ancianos, pero también remite a un envejecimiento prematuro del organismo.


Invertida. Hace incapié en que no debes de obsesionarte con síntomas, dolencias y molestias que si bien no son del todo imaginarias, sí forman parte de un panorama meramente psicosomático. Te advierte que si tu cuerpo te pide un respiro, debes escucharle y en la medida que te lo puedas permitir, hacerle caso. Programa unas pequeñas vacaciones, un fin de semana largo o tómate un par de días de reposo. Estas sometido a una fuerte tensión nerviosa, tu ritmo de vida excede a lo aconsejable y si no realizas una parada voluntaria, tu salud puede obligarte a que el parón se realice en la cama y por prescripción facultativa.



Armonía Tranquila




Importancia de la Runas en nuestra salud


La salud es la base de nuestro bienestar, es armonía, por lo que las runas enfocadas a la salud, sirven (tanto en forma preventiva como reparadora) para desbloquear la posible desarmonía espiritual que hemos generado y que va pasando por nuestro cuerpo mental y emocional hasta llegar a nuestro cuerpo físico, manifestando enfermedad.


Tener buenos hábitos es básico, no sólo en el cuidado de alimentos, también cuidando nuestros pensamientos, emociones y comportamientos. Tenemos que buscar la armonía con la naturaleza y con todos los habitantes del universo. Perder la conexión con la tierra y el cosmos nos produce enfermedad.


Las Runas pueden ayudarnos a conectar con la buena salud. Cada una de ellas transmite una vibración diferente, enfocada a trastornos diversos de la salud. Tanto si las extraemos de su bolsa para buscar información respecto a nuestra salud como si las elegimos en función de nuestra necesidad, ellas nos hablan y nos dicen si el problema está en nuestra digestión, desequilibrios hormonales, tensión arterial ... y nos indica lo conveniente a realizar para ayudar a resolver el problema.




Cómo usar la Runa en la Salud


Puedes llevarla en la cartera, bolso ..., ponerla bajo tu almohada, o colocarla bajo un jarro de agua durante 1 hora y después ir bebiendo de ella.


También puedes visualizarla y experimentar su flujo de energía hacía ti y ser uno con Dios y el universo.


Siempre hay que usar el color verde para activar nuestras Runas para la salud.


Y recuerda: las runas reciben su fuerza de los dioses teutones. Cada esfera particular de la vida está asociada o regida por una divinidad rúnica:


Freya. Es la diosa asociada a los sentimientos.

Balder. Es el regente de la esfera espiritual.

Tyr. Cuando se trata de nuestras obligaciones o compromisos profesionales.

Thor. Nos ayudará a resolver conflictos personales y las desavenencias de todo tipo.

Heindall. Intervendrá ejerciendo una influencia positiva, si sufrimos desengaños, nos sentimos confundidos o creemos estar siendo objeto de la malicia.

Odín. Es la divinidad que protege nuestro espíritu creativo.


Sirva para la Luz.

Mitología Nórdica. Los Elfos.

4 nov 2009



Además de los enanos, existía otra numerosa estirpe de pequeñas criaturas llamadas los Liosalfar, elfos blancos, que habitaban en el reino del aire, entre el cielo y la tierra. Eran gobernados por el afable dios Frey desde su palacio en Alfheim.



Eran seres hermosos y benéficos, tan puros e inocentes que su nombre se derivaba de la misma raíz de la palabra latina "blanco" (albus). Eran tan pequeños que podían moverse rápidamente sin ser vistos mientras cuidaban de las flores, los pájaros y las mariposas y, como tenían gran pasión por la danza, a menudo descendían a la Tierra sobre un rayo de luna, para bailar en la hierba.


Cogidos de las manos, danzaban en círculos, formando los "anillos mágicos", que se adivinaban debido al tono más verde y a la exuberancia de la hierba que sus pequeños pies habían pisado.





Si cualquier mortal se situaba en medio de estos anillos mágicos podía, según la creencia popular inglesa, ver a los duendes y ganarse su favor. Sin embargo, los escandinavos y los teutones afirmaban que el infeliz debía morir.





Estos elfos, que en Inglaterra eran llamados hados, eran músicos entusiastas y se deleitaban especialmente con cierta música conocida como la danza de los elfos, la melodía era tan irresistible que nadie que la oyera podía evitar ponerse a bailar. Si un mortal, acertando a oír esta música, se aventuraba a reproducirla, se encontraba súbitamente incapaz de parar y era forzado a seguir tocando y bailando hasta que moría de fatiga, a menos que fuera lo suficientemente hábil como para tocar la melodía al revés o alguién cortara compasivamente las cuerdas de su violín. Sus oyentes, que se veían obligados a bailar mientras la música perdurase, podían parar sólo cuando ésta cesara.





En tiempos posteriores, se dijo que los elfos estaban gobernados por el rey de los enanos, que al ser un espíritu del inframundo, fue considerado como un demonio y se le permitió que conservara los poderes mágicos que los misioneros le habían arrebatado al dios Frey.


En varios paises del norte de Europa, el rey de los duendes era conocido como Oberón, Andvari, Alberich, Elbegast, Gondemar o Laurin. Él gobernaba la tierra de las hadas junto a su reina Titania y las más importantes festividades de la Tierra se celebraban en el solsticio de verano. Era entonces cuando los duendes se congregaban a su alrededor y bailaban con más alegría.





Éstos elfos, al igual que los brownies, los huldrafolks, los kobolds, etc., supuestamente visitaban las moradas humanas y se decía que sentían un malicioso placer enmarañando las crines y las colas de los caballos. Estos enredos eran conocidos como nudos de elfos y siempre que un granjero los divisaba, declaraba que sus caballos habían sido cabalgados por los elfos durante la noche.


Los escandinavos y los teutones ofrecían sacrificios a los elfos para que les fueran propicios. Los sacrificios consistían en ofrecer algún pequeño animal o en un cuenco de miel y leche, se conocía como Alfblot y se llevaba a cabo a finales de otoño.


Muchos de los elfos vivían con los árboles y plantas que ellos cuidaban aunque es un misterio cuanto tiempo vivían o si eran eternos, ya que no envejecían.






Las doncellas del musgo, el bosque o los árboles, aunque increíblemente hermosas cuando eran contempladas por delante, estaban tan ahuecadas como un hoyo cuando eran vistas por detrás.





Ellas aparecen en muchos de los relatos populares, casi siempre como espíritus benevolentes y serviciales, ya que siempre estaban dispuestas a hacer el bien por los mortales y a cultivar relaciones amistosas con ellos.






Al no afectarles el paso del tiempo, los elfos alcanzaban altos grados de gran sabiduría no sólo en las facetas que más les gustaba la música, la danza y las artes, también conocían los secretos de la naturaleza y de las hierbas mágicas, los astros y el futuro, viajar sobre los rayos del sol y desarrollar su habilidad con el arco, aunque también sabían de la lucha con espada y puñal.




Hay una leyenda sobre doncellas elfas que montadas sobre unicornios, no daban por perdida ninguna lucha, consiguiendo grandes victorias.

Mitología Nórdica. Los Enanos.

2 oct 2009




Los enanos y elfos oscuros habían sido engendrados como gusanos en la carne del gigante muerto, Ymir. Los dioses, percatándose de estas pequeñas y deformes criaturas arrastrándose fuera y dentro, las dotaron de forma y rasgos y fueron conocidas como elfos oscuros.

Las pequeñas criaturas eran tan sencillas, con su piel oscura, ojos verdes, grandes cabezas, piernas cortas y pies de cuervo, que se les ordenó que se escondieran bajo tierra, con instrucciones de no volver nunca a aparecer durante el día a menos que quisieran verse transformados en piedra.

Aunque menos poderosos que los dioses, eran mucho más inteligentes que los hombres, ya que su conocimiento era ilimitado y se prolongaba incluso al futuro, por lo que los dioses y hombres anhelaban por igual hacerles preguntas.


Trolls


Los enanos también eran conocidos como trolls, kobolds, brownies, goblins, pucks o gente de Huldra, dependiendo del país donde vivieran, y además eran de especies distintas, con aspecto y caracteres diferentes.


Goblin


Estos pequeños seres podían moverse con maravillosa celeridad de un sitio a otro y les gustaba ocultarse detrás de las rocas, desde donde repetirían maliciosamente las últimas palabras de las conversaciones que escuchaban.

Debido a este ardid, los ecos se conocían como charla de enanos y la gente creía que la razón por la que los artífices de estos ruidos nunca eran vistos se debía a que cada enano era el orgulloso propietario de un pequeño sombrero rojo que hacía invisible al que lo llevaba puesto. Este sombrero se conocía como tarnkappe, y sin él los enanos no osaban aparecer en la superficie de la Tierra tras la salida del Sol por miedo a ser petrificados. Cuando lo llevaban puesto, estaban libres de este gran peligro.





Los enanos, al igual que los elfos, fueron gobernados por un rey que, en varios países del Norte de Europa, era conocido como Andvari, Alberich, Elbegast, Gondemar, Laurin u Oberón. Él vivía en un magnífico palacio subterráneo, adornado con las gemas que sus súbditos habían extraído del seno de la Tierra, y, además de incontables riquezas y el tarnkappe, poseía un anillo mágico, una espada invencible y un cinto de fuerza. Los pequeños hombres, que eran herreros muy hábiles, fabricaban a sus órdenes maravillosas joyas o armas, las cuales eran entregadas por su Rey a sus mortales favoritos.






Sabemos que el enano Dvalin fabricó la cabellera dorada de Sif, (esposa de Thor) el barco Skidbladnir, siempre arrastrado por vientos favorables, que podía navegar tanto por aire como por agua y poseía la propiedad mágica de que incluso embarcados en él todos los dioses y sus corceles, se podía doblar hasta alcanzar un tamaño tan diminuto, que cabía en el bolsillo; realizó también la punta de lanza de Odín, Gunngnir, que nunca erraba su objetivo.

Los enanos Sindri y Brock realizaron el anillo Draupnir (emblema de fertilidad, del que, cada nueve noches caían ocho anillos iguales), el jabalí de las cerdas de oro Gullinbursti, el martillo Mjölnir de Thor a cuyo poder nadie podía hacerle frente y el collar de oro de Freya, Brisingamen.

Se dice que los enanos también forjaron el cinto mágico que Spenser describe en su poema "Faerie Queen", un cinto del cual se decía que tenía el poder de revelar si su portador era virtuoso o un hipócrita.

Los enanos también crearon la mítica espada Tyrfing, que podía atravesar el hierro y la roca pero echaron una maldición sobre ella: su portador debería de morir y las heridas que causará no se podrían curar. Después de varios portadores llegó a a manos de Angantyr. Esta espada, como la de Frey, luchaba con voluntad propia y no podía ser envainada, tras ser extraída de su funda, hasta que se hubiese manchado de sangre su hoja. Angantyr estaba tan orgulloso de su arma que hizo que la enterrarán con él. Pero su hija Hervör visitó su tumba a media noche, recitó hechizos mágicos y le obligó a salir de su sepultura para que le entregara la preciosa espada. Ella la empuñó con valentía y con el tiempo se convirtió en propiedad de otros héroes nórdicos.


Hervör muere tras una batalla contra los Hunos. Pintura de Peter Nicolai Arbo


Otra célebre arma, que de acuerdo con la tradición fue forjada por los enanos en la Tierra del Este, era la espada Angurvadel, que Frithiof recibió como parte de la herencia de sus padres. Su empuñadura era de oro bruñido y la hoja estaba gavada con runas que estaban inactivas hasta que era usada en guerra, entonces se iluminaban tan rojas como las crestas de un gallo de pelea.



Mitología Nórdica. Creación de los Enanos y Elfos.

3 sept 2009



Mientras los dioses estaban ocupados en crear la Tierra y proporcionarle iluminación, una horda de criaturas con aspecto de gusano habían estado reproduciéndose en la carne de Ymir. Estas desagradables criaturas terminaron atrayendo la atención divina.


Convocándoles ante su presencia, los dioses les dieron primero forma y les dotaron de una inteligencia sobrehumana, después los dividieron en dos grandes clases. Aquellos que eran de naturaleza oscura, traicionera y taimada, fueron desterrados a Svartalfheim, hogar de los enanos negros, lugar situado bajo tierra y de donde no se les permitía salir durante el día, bajo pena de ser transformados en piedra. A éstos seres se les llamaba enanos, trolls, gnomos o kobolds, y empleaban toda su energía y tiempo en explorar los escondrijos secretos de la Tierra. Coleccionaban oro, plata y piedras preciosas, que guardaban en grietas secretas.




Los enanos de una edición de Völuspá (1895) por Lorenz Frolich




Al resto de estas pequeñas criaturas, incluyendo todos los que eran hermosos, benignos y provechosos, los dioses les llamaron hados y elfos, y fueron enviados para que moraran en el espacioso reino de Alfheim, hogar de los elfos de luz, situado entre el cielo y la tierra, de donde podían descender siempre que quisieran, para cuidar de las plantas y las flores, jugar con los pájaros y las mariposas o bailar en la hierba a a la luz de la Luna.




El anillo Elfo de Kate Greenaway




Odín, que había sido el espíritu líder en todas éstas empresas, ordenó a los dioses, sus descendientes, que le siguieran hasta la vasta llanura conocida como Idawold, que se encontraba muy por encima de la Tierra, al otro lado de la gran corriente Ifing, cuyas aguas nunca se helaban.


En el centro del sagrado espacio, que desde el comienzo del mundo había sido reservado para su propia morada y había sido llamado Asgard (hogar de los Dioses), los doce Ases (dioses) y las veinticuatro Asynjur (Diosas) se reunieron en asamblea a la llamada de Odín. Se celebró un gran consejo, en el cuál se decretó que no se derramaría sangre dentro de los límites de su reino, durante el tratado de Paz, pues la armonía debía reinar allí por siempre.






Como resultado de la conferencia, los dioses construyeron una fragua, en la que diseñaron todas sus armas y herramientas requeridas para construir los magníficos palacios de metales preciosos, en los cuales vivieron durante muchos años en un estado de felicidad tan perfecta que éste período pasó a llamarse la
Edad de Oro.



Mitología Nórdica. Los Lobos Sköll y Hati.

27 jul 2009



Dicen que el mal siempre sigue de cerca los pasos del bien con la intención de destruirlo, por lo que los antiguos habitantes de las regiones del Norte imaginaron que tanto
Sól (el Sol) como Mani (la Luna) eran perseguidos incesantemente por los fieros lobos llamados Sköll (repulsión) y Hati (odio). Hijos / hermanos de Fenrir que era el lobo gigante, la bestia del Ragnarök (el día del Fin del Mundo, El Ocaso de los Dioses) y hermanos de Mánagarm, el perro de la Luna que devora la carne de los muertos.





"Los Lobos persiguiendo a Sól y Mani" (1909) de J.C.Dollrnan


Pero la envidia los sacudía y su único objetivo era alcanzar y devorar a los brillantes y hermosos objetos que perseguían,
Sköll perseguía a Sól y Hati a Mani, para que el mundo volviera a estar envuelto en su oscuridad inicial. Pero pendía de ellos una maldición hecha por Odín: sólo cuando llegara el Ragnarök serían capaces de alcanzarlos y destrozar los carros celestiales.

Se decía que a veces, los lobos alcanzaban e intentaban devorar sus presas, produciendo consiguientemente un eclipse de las brillantes orbes. Entonces, la gente aterrorizada provocaba un estruendo tan ensordecedor, que los lobos, asustados por el ruido, los soltaban de sus mandíbulas. Una vez libres de nuevo,
Sól y Mani reanudaban su camino, perseguidos velozmente por los hambrientos mostruos a través de su estela, esperando con ansia el momento en el que sus esfuerzos se vieran recompensados con el fin del mundo. Las naciones del Norte creían que sus Dioses habían emergido de una alianza entre el elemento divino (Börr) y el mortal (Bestla
, la giganta), por lo que eran finitos y estaban condenados a perecer junto al mundo que habían creado.



"Muy lejos, hace mucho" (1920) de Willy Pogany


Mani también estaba acompañado de Hiuki, la Luna creciente, y Bil, la Luna menguante, dos niños que él había arrebatado de la Tierra, donde un cruel padre los había obligado a acarrear agua durante toda la noche. Nuestros antepasados creían ver a estos niños, con sus cubos perfilándose levemente sobre la Luna.

Los dioses no sólo nombraron al Sol, la Luna, el Día y la Noche para señalar el transcurso del día, pues también asignaron al Atardecer, la Medianoche, la Mañana, el Amanecer, el Mediodía y la Tarde para que compartieran sus tareas, nombrando al Verano y al Invierno como los gobernadores de las estaciones, como dirigentes del paso de los años, hasta el ocaso de los dioses.

Verano, desciende directamente de
Svasud (el suave y el encantador). Heredó el carácter gentil de su señor y era amado por todos excepto por Invierno, su mortal enemigo e hijo de Vindsual, el cual era a su vez hijo del desagradable dios Vasud, personificación de los vientos helados.

Los vientos fríos soplaban continuamente desde el Norte, enfriando toda la Tierra y los nórdicos creían que eran puestos en movimiento por el gran gigante
Hresvelgr (el devorador de cadáveres), el cual, ataviado con plumas de águila, se sentaba al borde del extremo norte de los cielos y cuando levantaba sus brazos o alas, frías ráfagas se creaban y soplaban despiadadamente sobre la faz de la Tierra, destruyéndolo todo con su aliento helado.


Imagenes de: http://es.wikipedia.org/wiki/Sól



Mitología Nórdica. Mani y Sól.

7 jul 2009



Los
carros estaban preparados, los corceles
Arvakr (el despertador temprano), Allsvinn (el marchador veloz) y Alsvider (el más veloz), enganchados e impacientes para comenzar lo que iba a ser su recorrido diario, pero ¿quién iba a guiarles por el camino correcto?.

Los dioses buscaron a su alrededor y los dos bellos hijos del gigante Mundilfer llamaron su atención. El gigante estaba muy orgulloso de sus hijos y les había dado el nombre de las recién creadas orbes, Mani (Luna) y Sól (Sol). Sól, la doncella del Sol, era la esposa de Glaur (el brillo), el cual era probablemente uno de los hijos de Surtr (líder de los gigantes de fuego y guarda de las fronteras de Muspellsheim)



Mani y Sól por Lorenz Frolich


Los nombres asignados probaron haber sido otorgados acertadamente, pues el hermano y la hermana fueron nombrados los encargados de conducir los corceles de sus brillantes homónimos. Tras recibir los consejos de los dioses, fueron llevados hasta el cielo y día tras día, cumpliendo con sus obligaciones asignadas, conduciendo los corceles a través de los senderos celestiales.

Dice así el Hávamál:

Sabed que Mundilfer (el gigante) es el alto
padre de Mani y Sól:
los años pasarán uno tras otro,
mientras ellos marcan los meses y los días.





Después, los dioses convocaron Nótt (noche), una de las hijas del gigante Norvi, y le confiaron el cuidado de un oscuro carro tirado por un corcel negro, Hrímfaxi (crines de hielo), de cuyas crines ondeantes cae el rocío y la escarcha todas las mañanas hasta la tierra.




Nótt cabalgando a Hrímfaxi de Peter Nicolai Arbo


La diosa de la noche se había casado en tres ocasiones y con su primer esposo, Naglfari, había tenido un hijo de nombre Aud; con el segundo Annar, una hija llamada Jörd (tierra) y con el tercero, el dios Delliger (amanecer) dios del crepúsculo, otro hijo, cuya belleza era sublime y al cual se le dio el nombre de Dagr (día).

Tan pronto como los dioses se percataron de la existencia de este hermoso ser, le proporcionaron un carro tirado por el resplandeciente corcel blanco
Skinfaxi (crines brillantes), de cuyas crines resplandecientes, rayos de luz brillan en todas direcciones, alumbrando el cielo y la tierra, iluminando el mundo y trayendo consigo luz y alegría para todos.



Dagr monta a Skinfaxi de Peter Nicolai Arbo



Fuente Anónima

Mitología Nórdica. La Creación de la Tierra.

15 jun 2009



De la carne del gigante Ymir, los hijos de Börr -Odín, Vili y - moldearon Midgard (el Jardín medio), nombre que se le dio a la Tierra.


Midgard se situó en el centro exacto del vasto espacio, y fue cubierto con las cejas de Ymir como baluartes y murallas. La porción sólida de Midgard fue rodeada con la sangre o el sudor del gigante, que pasaron a formar parte del océano, el agua y los mares, mientras que sus huesos pasaron a constituir las montañas, sus dientes, los precipicios y sus cabellos rizados los árboles y la vegetación.




Satisfechos con sus primeros esfuerzos en la creación, los dioses -Odín, Vili y - tomaron entonces la abultada calavera del gigante y la equilibraron diestramente para formar los cielos abovedados sobre tierra y mar. Después esparcieron sus sesos a través de sus vastas extensiones para crear de ellos las nubes.


Dice Odín (el Alto, Valfodr ) citando estrofas del poema de preguntas y respuestas Grímnismál:


De la carne de Ymir se hizo el mundo,
y de su sangre, el mar.
De sus huesos, peñascos; de sus cabellos, árboles;
y de su cráneo, la bóveda celeste.

Y de sus cejas, los dioses geniales
hicieron Midgard para la humanidad.
Y de sus sesos se crearon
todas esas crueles nubes de tormenta.


Para sostener la bóveda celestial, los dioses colocaron a los poderosos enanos Nordri, Sudri, Austri y Westri en sus cuatro esquinas, ordenándoles que lo sostuvieran sobre sus hombros. De ellos recibieron los cuatro puntos cardinales, actualmente llamados Norte, Sur, Este Oeste.


Para iluminar el mundo creado, los dioses sembraron la bóveda celestial con chispas procedentes de Muspellsheim, puntos de luz que brillaban constantemente a través de la oscuridad como estrellas relucientes. Las más luminosas de estas chispas se reservaron para la forja del Sol y la Luna, los cuales fueron colocados en bellos carros de oro.


Cuando todos los preparativos concluyeron, y los corceles Arvakr (el despertador temprano) y Allsvinn (el marchador veloz) fueron enganchados al carro del Sol, los dioses, temiendo que los animales pudieran perjudicarse por su proximidad a la ardiente esfera, colocaron bajo sus crucetas grandes pieles rellenas de aire. También forjaron el escudo Svalin (el refrigerante) y lo situaron delante del carro para protegerles de los rayos directos del Sol, los cuales, de otra manera, podrían haberles carbonizado a ellos y a la Tierra.


De forma similar, el carro de la luna fue provisto con un ágil corcel llamado Alsvider (el más veloz), sin embargo no se precisó de ningún escudo que le protegiera de los ligeros rayos de la Luna.


Fuente Anónima

Mitología Nórdica. Odín, Vili y Vé.

28 may 2009




Cuando los
gigantes se dieron cuenta de la existencia del dios Buri (el productor) y de su hijo Börr (nacido), al cual había producido inmediatamente, una guerra surgió entre ellos, ya que al representar dioses y gigantes las fuerzas opuestas del bien y del mal, no cabía la posibilidad de que pudieran vivir juntos en paz.


Naturalmente, la lucha continuó durante muchos tiempo sin que ningún bando lograra una decidida ventaja, hasta que
Börr se casó con la giganta Bestla, hija de Bolthjorn (la espina del mal).
De la pareja nacieron tres poderosos hijos: Odín (espíritu), Vili (voluntad) y (sagrado).




Estos tres hijos se unieron inmediatamente a su padre en su lucha contra los gigantes del hielo enemigos y finalmente lograron matar a su rival más devastador, el gran
Ymir.


Odín, Vili y Vé atacando a Ymir. Rober Blumetti


Mientras caía sin vida, la sangro manó de sus heridas en cantidades tan grandes que terminó produciendo un gran diluvio en el que pereció toda su raza, a excepción de Bergelmir, el cual logró escapar con su esposa en un bote hasta los confines del mundo. Allí construyó su morada, llamando al lugar Jötunheim (hogar de los gigantes) y allí engendró una nueva raza de gigantes de hielo, los cuales heredaron sus aversiones y continuaron su odio de sangre, estando siempre dispuestos a salir resueltamente de su desolado país para atacar al territorio de los dioses.


Los dioses, llamados
Ases (pilares y soporte del mundo) en la mitología escandinava, tras haber triunfado sobre sus enemigos y haber terminado de esta manera la guerra, comenzaron entonces a mirar a su alrededor, con la intención de mejorar el aspecto desolado de las cosas y moldear un mundo habitable.


Tras la debida consideración, los hijos de Börr arrojaron el enorme cadáver de Ymir al Ginnungagap, poniéndolo en medio, y comenzaron a crear el mundo a partir de las diversas partes que lo componían.



Los tres hermanos creando el mundo. Ilustración de Lorenz Frolich



Mitología Nórdica. Ymir y Audhumla.

18 may 2009



Un buen lugar con el que empezar es con la parte más antigua del gran poema éddico
"Völuspá" (La Profecía de la Vidente). Ésta data probablemente del año 1000, cuando Cristo empezaba a ejercer una gran influencia en los asuntos nórdicos. Por ello, el poema, tal como lo conocemos, puede mostrar la mitología nórdica influida por la cristiana. Además, el texto del Codex Regius lo muestra en un estado ya mutilado. Hay obvias lagunas en él y probablemente interpolaciones difícilmente rastreables.

El poema se presenta como la declaración de una "völva" (vidente, sibila) no conocida, ante la existencia de Valfodr, uno de los muchos nombres de Odín. Él le había pedido que le contase los antiguos relatos de los hombres, las primeras cosas que podía recordar.

Empezó hablando de sus recuerdos de épocas primigenias, para continuar con acontecimientos posteriores, aunque muy antiguos y finalmente, siguió con el futuro, el cual profetizó, presumiblemente ante la inquietud de Odín. Dice del estado más primitivo del universo:

Fue en tiempos remotos,
cuando nada había,
ni arena ni mar ni frías olas,
ni tierra ni altos cielos,
sólo un gran vacío y nada crecía.

Así pues, cuando nada había y la oscuridad reinaba en todas partes, existía un poderoso ser llamado Allfather (Padre de Todo), al que imaginaban confusamente tanto no creado como no visto, y todo lo que él deseaba era aprobado. Era una especie de ser invisible que había existido desde siempre, y el cual contaba con once nombres más.

En el centro del espacio se encontraba, en el albor del tiempo, un gran abismo llamado
Ginnungagap, la grieta de entre las grietas, la sima grandiosa, cuya profundidad no alcanzaba a ver ningún ojo y que estaba cubierto en una constante penumbra.

Al norte de este lugar se encontraba un espacio o mundo conocido como Niflheim (el mundo de la niebla y la oscuridad) en el centro del cual burbujeaba el inagotable manantial Hvergelmir (la caldera hirviente), cuyas aguas abastecían doce grandes corrientes conocidas como las Elivagar. Como las aguas de estas corrientes fluían velozmente desde su origen hasta encontrarse con las frías ráfagas de la sima grandiosa (Ginnungagap), se solidificaban pronto en enormes bloques de hielo, que rodaban hacia las inconmensurables profundidades del gran abismo con un continuo estruendo atronador.

Al sur de esta oscura fosa, en dirección opuesta al Niflheim, el reino de la niebla, se localiza otro mundo conocido como Muspellsheim (el hogar del fuego elemental), donde todo era calor y luz y cuyas fronteras eran guardadas continuamente por Surtr, el gigante de la llama. Este gigante blandía ferozmente su reluciente espada, lanzando continuamente grandes cantidades de chispas, que caían con un silbido sobre los bloques de hielo en el fondo del abismo, derritiéndolos parcialmente con su calor incandescente.






Ymir y Audhumla.

Las nubes de vapor se elevaban y, al encontrarse de nuevo con el frío, se transformaban en escarcha, la cual, capa a capa, rellenaba el espacio central. De esta manera, por la continua acción del frío y el calor, y también debido probablemente a la voluntad de Allfather, una gigantesca criatura llamada Ymir u Olgelmir (arcilla hirviente), la personificación del océano congelado, nació entre los bloques de hielo del Ginnungagap y como fue creado a partir de la escarcha, se le llamó Hrimthurs o el Gigante de Hielo.

Andando a tientas en la oscuridad en busca de alimento, Ymir se encontró con una vaca gigantesca llamada Audhumla (la alimentadora), que había sido creada de la misma manera y con los mismos materiales con los que el gigante había sido concebido. Corriendo hasta ella, Ymir observó con placer que de sus ubres fluían cuatro grandes arroyos de leche, que le proporcionarían alimento más que suficiente.

Todas sus necesidades fueron satisfechas de esta manera; sin embargo, la vaca, buscando comida a su vez a su alrededor, comenzó a lamer la sal de un bloque de hielo cercano con su áspera lengua. Siguió haciendo esto hasta que primero aparecieron los cabellos, después la cabeza entera de un dios emergió de su helada envoltura y finalmente Buri (el productor) se vio completamente liberado.

Mientras la vaca se encontraba ocupada de esta manera, Ymir, el gigante, se había
quedado dormido y mientras dormía un hijo y una hija habían nacido de la transpiración bajo sus axilas y sus pies habían producido el gigante de seis cabezas Thrungelmir, el cual, poco después de nacer, dio a luz a su vez al gigante Bergelmir, del cual descienden todos los gigantes malignos helados.


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